Confieso que el partido de Argentina contra Egipto me dejó una enseñanza que va mucho más allá del fútbol.
Cuando Argentina iba perdiendo 2-0, seguía creyendo que mientras hubiera tiempo, había esperanza. Es mas, le dije a mi marido tenemos 15 minutos para hacer dos goles, Y en los últimos minutos llegó una remontada que parecía imposible. Dios nos dio mas de lo que pedimos 3 goles!.
Al principio estuve muy contenta y festeje pero al día siguiente al entrar en las redes en lugar de disfrutar la victoria, terminé sintiéndome triste.
No por el resultado. Sino por todo lo que leía. Que el partido estaba comprado. Que todo era marketing. Que el árbitro había favorecido a Argentina. Que ya estaba decidido quién iba a ganar el Mundial. Y me dolía especialmente cuando hablaban mal de Messi. ¿No veían sus lágrimas?¿No veían los años de sacrificio, disciplina, constancia y esfuerzo?¿No veían que, detrás de cada triunfo, hay miles de horas en silencio que nadie conoce?
Mientras leía todos esos comentarios, Dios empezó a hablarme.
Me recordó que esto no es algo nuevo
Todos celebran cuando alguien empieza a brillar…Hasta que brilla demasiado. Porque cuando alguien empieza a brillar mucho, siempre aparecerán personas intentando apagar esa luz.
Entonces aparecen las críticas, la envidia, las burlas y los que esperan con ansiedad ver su caída.
Pasó con Messi. Un hombre imperfecto, con errores como cualquiera de nosotros, pero también con una perseverancia admirable, humildad para seguir aprendiendo y la decisión de nunca darse por vencido. Que siempre le de la Gloria a Dios.
Y pasó, mucho más, con Jesús. El único hombre sin pecado.Sanó enfermos, dio vista a los ciegos, levantó muertos, alimentó multitudes y anunció esperanza a los quebrantados.Amó incluso a quienes lo rechazaban.
Sin embargo, cuanto más brillaba Su luz, mayor era la oposición. En Nazaret, su propio pueblo lo rechazaban. Allí casi no pudo hacer milagros por causa de la incredulidad. (Marcos 6:1-6) fue criticado, perseguido, y finalmente crucificado.
Porque la luz siempre incomoda a quienes aman más las tinieblas.(Juan 3:19-20)
Y esa misma batalla sigue existiendo hoy.
Si Dios te llamó a brillar, no te sorprendas cuando encuentres oposición. La luz siempre incomoda a quienes prefieren permanecer en la oscuridad .Juan 3:19-20
Aunque hagas las cosas con excelencia. Aunque vivas con integridad. Aunque seas humilde. Aunque trabajes en silencio. Aunque le des toda la gloria a Dios…Siempre habrá alguien dispuesto a criticar. A juzgar. A inventar. A sembrar dudas. y muchas veces esas voces no vienen de afuera sino del interior.
No todos celebrarán tu propósito. No todos entenderán tu llamado. No todos se alegrarán de tu crecimiento.
Muchas veces será por ignorancia. Otras por orgullo. Otras por envidia.
Y otras simplemente porque el enemigo siempre buscará sembrar odio, división, comparación y desánimo.
Pero nuestra batalla nunca ha sido contra las personas.Nuestra batalla es cuidar nuestro corazón. Porque las palabras de otros pueden convertirse en semillas. Semillas de enojo. De resentimiento. De comparación. De amargura.
Y si las regamos cada día, terminarán dando fruto.
Muchas veces me pregunte: “¿Por qué no estoy dando buen fruto?”
Pero quizá la pregunta correcta sea: ¿Qué he estado sembrando durante todo este tiempo?
Jesús nos invita a preparar la tierra de nuestro corazón. A arar la tierra. A quitar las semillas que el enemigo intentó plantar. Para que sea Jesús quien siembre sus semillas y podamos dar el fruto correcto, los frutos del Espíritu Santo.
Por eso, cuando el mundo quiera apagar tu luz…
Dios te dice LEVANTATE
✨ “Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz.” Isaías 60:1
NO ANDES CABIZBAJO, POR QUE MIRAS AL PISO? Levanta la cabeza.
✨ “¿Por qué estás enojado? ¿Y por qué ha decaído tu semblante?” Génesis 4:6
SE FUERTE Y VALIENTE NO TE DESANIMES
✨ “Sé fuerte y valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” Josué 1:9
Pero Dios nunca te dijo que escondieras tu luz. La luz no ha de esconderse. Jesús dijo:
✨ “Ni se enciende una luz para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos.”
Mateo 5:15-16
No permitas que el miedo apague lo que Dios encendió.
Pero ninguna lámpara permanece encendida sin aceite.
Que tu intimidad con Jesús sea ese aceite que alimente tu luz cada día. (Mateo 25:1-13)
Porque el mundo intentará apagarla.
Pero Cristo puede renovarla una y otra vez.
No escuches las mentiras del enemigo.
✨ “El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Juan 10:10
Recuerda quién es Dios.
✨ “En ti confiarán los que conocen tu nombre, porque tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron.” Salmo 9:10
Y recuerda quién eres tú.
✨ “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.” 1 Juan 3:1
Así que…
Brilla.
Aunque te critiquen.
Aunque te rechacen.
Aunque esperen verte caer.
Porque la luz verdadera nunca necesita la aprobación del mundo.
Solo necesita permanecer cerca de Aquel que la encendió. ✨
Leave a comment