Son preguntas que, en algún momento, todos nos hacemos. A veces las dicen los incrédulos, ateos, o personas que siguen a otros dioses, pero también las sentimos los que creemos. Ante una crisis, una pérdida o una situación que no entendemos, muchos vienen a los cristianos con esta frase desafiante: “¿Dónde está tu Dios ahora?”
Esto no es algo nuevo. En el Salmo 115:2, el pueblo de Dios ya enfrentaba esa misma pregunta:
“¿Por qué han de decir las naciones: ‘¿Dónde está ahora su Dios?’”
Salmo 115:2
Pero esa pregunta también nace en el corazón del creyente, como le pasó a David, a Habacuc, y a muchos más en la Biblia. David en su angustia clamaba:
“¿Hasta cuándo, Señor? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?”
Salmo 13:1
Habacuc también le reclamó a Dios con dolor:
“¿Hasta cuándo, Señor, clamaré, y no oirás…?”
Habacuc 1:2
Y yo también he sido esa persona. Que no entiende. Que busca. Que pregunta: “¿Dónde estás, Señor? No te veo. No te escucho.”
¿Cómo responder esa pregunta?
¿Qué le podemos responder a alguien que nos pregunta con sinceridad: “¿Dónde está tu Dios?”
He buscado esa respuesta en la Palabra. Y encontré versículos hermosos, que me aseguran que Dios está. Que Dios es omnipresente. Que Dios está en medio de su pueblo. Que Jesús prometió estar con nosotros hasta el fin.
“Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.” Mateo 28:20
“El Señor tu Dios está en medio de ti, como guerrero victorioso; se deleitará en ti con alegría, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos.” Sofonías 3:17
“Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20
“Pero tú eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel.” Salmo 22:3
pero Hasta que cada uno no lo vea con sus ojos espirituales, va a seguir adorando ídolos visibles, que tienen boca pero no hablan, ojos pero no ven, oídos pero no oyen.
Como dice el Salmo 115:3-8:
“Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven… Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos.”
De oídas te conocía… pero ahora mis ojos te ven.
Yo pasé por eso. Como Job, decía que conocía a Dios, pero era de oídas. Hasta que un día me encontré con Él.
“De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.” Job 42:5
Dios no se esconde. Dios quiere que lo encuentres. Él mismo lo prometió:
“Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón.” Jeremías 29:13
«El corazón me dice: “¡Busca su rostro!” Y yo, Señor, tu rostro busco.»Salmo 27:8
Y entonces si alguien me preguntara hoy: “¿Dónde está tu Dios?” Yo le respondería: “Buscalo… y lo vas a encontrar.”
Como dice el salmo de David:
“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiera a los cielos, allí estás tú; si bajara al sepulcro, también estás allí. Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, aun allí me guiaría tu mano, y me sostendría tu diestra.” Salmo 139:7-10
Cita del libro “La Búsqueda de Dios” de A.W. Tozer:
“Digámoslo una vez más: la presencia universal de Dios es un hecho. Dios está aquí, todo el universo está vivo por su vida, y Él no es un Dios extraño ni extranjero, sino familiar: es el Padre de nuestro Señor Jesucristo, cuyo amor ha cubierto la raza humana pecadora por todos estos miles de años. Y Él siempre está tratando de llamar nuestra atención para revelarse a nosotros, para comunicarse con nosotros. Tenemos en nuestro interior la capacidad de conocerlo, solo necesitamos responder a sus invitaciones. A esto llamamos buscar a Dios. Lo conoceremos en un grado creciente a medida que nuestra receptividad sea perfeccionada por la fe, el amor y la práctica.”
Oración final
Padre, me arrepiento de mi preocupación por las cosas visibles. He estado demasiado enredada en las cosas del mundo. Tú estás, y has estado aquí, y no lo sabía. He estado ciega a tu presencia.
Abre mis ojos para que pueda verte en mí y alrededor de mí. Abre mis oídos para escucharte. Quiero decir como Job: “De oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven.” Amén.
Flay 🐝BEE WITH JESUS -DEBORA CON JESUS
«Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren. En verdad, Él no está lejos de ninguno de nosotros, puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos…»
Leave a comment